Lejos de la cancha y del vértigo del calendario internacional, Agustín Creevy y Santiago Carreras compartieron una charla distendida en Inglaterra. Para el último video de su canal de YouTube, el histórico hooker visitó al cordobés en su casa deportiva: Bath Rugby.

El encuentro comenzó en las instalaciones del club y continuó con un recorrido por la ciudad. Entre risas y anécdotas, la conversación fue tomando profundidad hasta meterse en un terreno más sensible: las críticas, la presión y el trabajo mental en el alto rendimiento.

Carreras viene de una temporada 2024/25 consagratoria en la Premiership Rugby, donde fue reconocido como el mejor fullback del torneo. Un premio que contrasta con el rol que muchas veces ocupó a nivel internacional, actuando como apertura en Los Pumas.

El back no esquivó el tema de las críticas. Contó que, en contextos de resultados adversos, recibió cuestionamientos que no solo lo afectaron a él, sino también a su entorno más cercano. “Muchas veces repercute en la familia y en los amigos”, deslizó. Sin embargo, lejos de victimizarse, explicó que entiende ese proceso como parte del camino que atraviesa cualquier jugador expuesto.

“Antes no era el peor por las críticas que tenía, ni ahora soy el mejor por tener un reconocimiento”, resumió con madurez, marcando un punto de equilibrio entre los extremos que propone el deporte profesional.

Uno de los cambios clave en su evolución fue la decisión de trabajar el aspecto mental con ayuda de profesionales. Carreras reveló que incorporar esa mirada fue determinante para ordenar su cabeza y, en consecuencia, su juego. Hoy considera ese entrenamiento tan importante como el físico o el técnico.

Además, destacó el rol fundamental de su entorno para sostener un equilibrio saludable entre la vida profesional y la personal. Separar ambos planos, explicó, fue una herramienta clave para no quedar atrapado en la vorágine de la exposición constante.

Su proceso de adaptación en el seleccionado argentino también fue parte de la charla. En su primer Mundial, Copa Mundial de Rugby 2019, disputado en Japón, actuó como wing pese a haber jugado toda su vida de apertura. Con el paso de los años, alternó entre su posición natural y la de fullback, tanto en Bath como en Los Pumas.

“Me gusta jugar más de 10, es la realidad. Porque tenés más control del juego”, reconoció. Sin embargo, al momento de definirse, dejó en claro que se siente cómodo en ambos roles: “En los dos, no tengo una incomodidad de jugar al rugby”.

La charla entre Creevy y Carreras dejó algo más que anécdotas. Mostró la versión más humana de un jugador que atravesó cuestionamientos, que aprendió a convivir con la presión y que hoy disfruta de un presente sólido en Europa, con la cabeza clara y el juego en su mejor momento.